miércoles, 29 de julio de 2015

¿Qué porcentaje se lleva cada agente del libro del precio final?: una infografía

Siempre estamos a vueltas con el precio del libro. A los que los compramos compulsivamente nunca nos parecerán lo suficientemente baratos. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que en ese camino que se inicia en el autor y que finaliza en nuestras ávidas manos hay muchas otras manos que se las han visto antes con el libro, ya sea en forma de manuscrito, como archivo de ordenador o finalmente como páginas impresas. Y todos ellos tienen ese mal vicio de querer cobrar por lo que hacen.

Con esta infografía no pretendemos que los datos sean rigurosos sino más bien orientativos, pues cada editorial tiene sus particularidades y el porcentaje del precio del libro que se llevan el autor, la distribuidora, la editorial o la librería no siempre son los mismos. Con el libro digital la situación es parecida, aunque las diferencias en el reparto de porcentajes pueden ser incluso mayores entre las distintas editoriales, de ahí que si se suman los porcentajes que hemos indicado ni siquiera sumen el 100 %. 

Lo que sí que nos interesaba mostrar mediante esta infografía son dos datos en particular: el primero es que la distribuidora, en el caso de los libros en papel, es la que se lleva la mayor parte del pastel, al contrario de lo que piensa la mayoría de la gente que no está familiarizada con el mundo del libro, ya que suele pensarse que es la editorial la que se lleva casi todo; y la segunda es que la edición digital permite a los autores cobrar un mayor porcentaje del precio final puesto que ya hay dos agentes que no suelen participar en su venta, la distribuidora y la librería, si bien la primera ha sido sustituida por las plataformas de Internet que ofrecen un sitio a las editoriales para vender sus libros digitales y que también quieren cobrar su parte en este negocio.

Repetimos. Los valores son orientativos: habrá autor que digan que ellos cobran menos (aunque hay otro que cobran más), las grandes superficies ganan más que las librerías pequeñas, y las editoriales que disponen de su propia distribución obviamente se llevan mucho más. Lo que tratamos es más bien de que entre todos pensemos, cuando compramos un libro, que hay mucha gente detrás de él (y no nos olvidamos de toda esa otra gente que no cobra por un porcentaje de la venta que también participa en el libro como correctores, maquetistas, etcétera). 




4 comentarios:

  1. ¿Entendemos de esto que el tipo que conduce la furgoneta se lleva el 40%? O.O

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  2. Me temo que aunque las librerías estén mal, estarían mucho peor si su porcentaje fuera ese 10-15%. En realidad es en torno al 25% (Y llega al 40 % si hablamos de grandes cadenas).

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  3. En realidad no es así exactamente. Es decir, las distribuidoras no solo se dedican a llevar los libros a las librerías. En cierta manera representan a las editoriales y tienen comerciales que "colocan" los libros de las editoriales en las librerías. Además les proporcionan sitios de almacenamiento a las editoriales para sus libros. Por tanto, hacen más de lo que parece a primera vista. Pero sí, suele sorprender que sean las distribuidoras las que más porcentaje se lleven. Algunos editores nos han dicho que no les parece mal el porcentaje que se llevan las distribuidoras porque valoran positivamente su trabajo; otros editores consideran que eso no es justo ya que los que se juegan el dinero son ellos y no ven bien que al final quien más saque del negocio sea la distribuidora. Es un debate que da para mucho.

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  4. Las distribuidoras no solo pagan los almacenes, también los vehículos de reparto con sus gastos y las nóminas de los conductores. No solo entregan, también recogen libros que el librero ya no quiere tener en su local. Manipulan y son aquellos que ponen un ejemplar en una librería remota. Tienen comerciales que presentan los libros a los libreros y personal administrativo que se ocupa del cobro para hacer a su vez las liquidaciones. Una distribuidora no es solo el tipo de la furgoneta, lo mismo que en una editorial no solo cuenta el gasto en impresión, también tienen administración, lectores profesionales... Y sí, lo admirable es el consenso entre las partes desde hace tantos años.

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